LA COLUMNA DEL DÍA | Lo que se siembra se cosecha
Creado el Martes, 7 de Marzo del 2023 10:09:27 pm

No es solo un proverbio muy antiguo que se repite en forma aleccionadora por centenares de años, sino que esencialmente son hechos que parten de la realidad: se cosecha lo que se siembra.
El reciente fin de semana, en Huandoval, provincia de Pallasca, con dos de mis hermanos y familiares, participé en la cosecha de papas sembradas en 2022 en uno de los terrenos que conservamos de mis padres. Como es conocido, la actividad agrícola es una de las más riesgosas. Por ejemplo, de setiembre a diciembre de 2022 no llegaron las lluvias, por lo que muchos cultivos se perdieron y algunos se salvaron con riego o gracias a las lluvias de fines de diciembre, pero sobre todo de enero y febrero de 2023.
Regresando al proverbio, cosechamos las papas con mi primo, familiares y amigos en un ambiente de alegría, cubierto de bromas y anécdotas propias de mi pueblo. Obviamente, la cosecha llegó después de cinco meses de la siembra, de abonamiento, riego, cultivo, aporque, floración y maduración. Es decir, nadie nos regaló las ricas papas cosechadas… porque cosechamos, lo que sembramos, y mis familiares lo cuidaron con mucha dedicación para asegurar una buena producción.
Igual pasa con todas las actividades que desarrollamos en costa, sierra y selva, o en las ciudades y en las zonas rurales del Perú y del mundo entero.
Los pescadores aprenden de sus padres, abuelos o amigos a tejer y a reparar las redes, o aprovisionarse de un buen cordel, anzuelo y carnada, pero también a conocer el mar, la marea y dónde es el mejor lugar, en la orilla o en altamar, para una buena jornada de pesca. A los pescadores, nadie les regala los más sabrosos pescados, pescan luego de adquirir conocimientos y de saber el arte y las técnicas de pescar.
Igual pasa con las mujeres luchadoras de los comedores populares; ellas se organizan, gestionan, hacen actividades y batallan con el gobierno nacional y los gobiernos locales para tener mejores provisiones de alimentos para preparar las decenas o centenas de raciones para las familias más humildes. Es decir, las ollas vacías no se llenan con plegarias, se llenan con mucho esfuerzo para atender a millones de familias en todo el Perú que hoy padecen hambre al tener a un Estado de espaldas a la realidad, que no atiende eficazmente los programas sociales ni cumple con derechos elementales como el derecho a una alimentación adecuada.
Y a la mayoría de profesionales, de las distintas carreras, nadie nos ha regalado un cartón; nos ha costado amanecidas y muchos años de esfuerzo y dedicación. Un título de instituto o de universidad se logra con mucho estudio y disciplina, pero, sobre todo, un profesional se foguea en la cancha, donde están los problemas, poniendo sus conocimientos al servicio de la región y del país.
A los profesionales, como a los agricultores, a los pescadores, a las mujeres organizadas de los comedores populares, a los empresarios progresistas y a todos los hombres y mujeres emprendedores que luchan todos los días, nadie nos regala nada; lo que se logra se consigue con mucho esfuerzo.
Por ello, solo usando la lógica común, podemos expresar sin mayores análisis que la actual clase política, los congresistas, el gobierno nacional de turno y la mayoría de gobernadores y alcaldes no tienen resultados porque no están preparados, ni hacen el esfuerzo suficiente para trabajar honestamente y cambiar las cosas. Dicho en forma sencilla, o en blanco y negro: se cosecha lo que se siembra; es decir, no habrá cosecha si primero no se siembra.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash.
Foto: chicagotribune.com
