LA COLUMNA DEL DÍA | No puede seguir el oscurantismo político
Creado el Martes, 26 de Julio del 2022 02:31:59 pm | Modificado el 27/07/2022 11:47:57 am

Estamos a solo dos días del 28 de julio de 2022, una fecha en la que, en otras circunstancias, esperábamos con ilusión el mensaje presidencial, con la esperanza de que las cosas mejoren, se corrijan los errores y se promuevan políticas públicas y medidas que favorezcan a las inmensas mayorías.
Imagínense, qué distinto sería un presidente de la república con un liderazgo incuestionable, que haga un balance de cómo el Estado peruano y sobre todo el Poder Ejecutivo enfrentó exitosamente la pandemia y que ahora el Perú unido está en franca recuperación económica, priorizando la atención a los más humildes.
Lamentablemente, en el Perú de hoy ocurre todo lo contrario, un país polarizado, con un Poder Ejecutivo y un presidente incompetente, que todos los días destruyen la gobernabilidad democrática y, cual barco a la deriva, sin rumbo y sin planes, lleva al país al despeñadero.
En la otra orilla, el Congreso de la República cuya representación con honrosas excepciones es una de las más pobres y mediocres de los últimos años, no ha tenido la capacidad de colocar en la agenda política las grandes reformas que el país exige, empezando por una reforma total de los partidos políticos y como parte de su rol de fiscalización y de control político para frenar el desmadre de Palacio de Gobierno.
Hoy, 26 de julio, ese Congreso elegirá a la nueva Mesa Directiva, entre 4 listas donde priman las componendas y los intereses de grupo, sin interesarles la agenda país, en el periodo de la más grave crisis social, económica y moral del Perú. Siendo el Congreso el primer poder del Estado, la población tiene pocas expectativas de que cumpla un rol trascendente. La agenda de los Cerrones, Acuñas, Montoyas y los Niños que han vendido su conciencia, no miran más allá de sus narices y de sus intereses. Sería un milagro que el Congreso se ponga a la altura de su responsabilidad histórica para acabar con la destrucción del país.
Al cumplirse un año de la era Castillo, con resultados desastrosos a nivel político, social y económico, para evitar el caos generalizado la inmensa mayoría de peruanos le pide que el 28 de julio el único anuncio razonable sea su renuncia al cargo y un periodo de transición democrática con un cronograma de adelanto de elecciones generales y la exigencia de que el Congreso apruebe reformas de fondo (electoral, partidos políticos, regionalización y otras) que permitan entrar al país a una nueva etapa con otras reglas de juego.
Tengo la plena seguridad de que estas noches de oscurantismo político terminarán irremediablemente. Los 33 millones de peruanos nos merecemos un país diferente, un país con sueños, con ilusiones, donde se combata frontalmente la pobreza, la mediocridad y la corrupción para dar paso a un país con mayor justicia y prosperidad, un país donde los jóvenes quieran quedarse para transformarlo.
Al final del túnel, la luz vencerá a la oscuridad.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash.
