LA COLUMNA DEL DÍA | La regionalización, un proceso transformador olvidado
Creado el Martes, 25 de Mayo del 2021 08:42:07 pm

He sostenido reiteradamente que, en el año del bicentenario, en el Perú tenemos que entrar en debates de fondo sobre temas capitales como salud, educación, reconstrucción de la economía familiar afectada gravemente por la pandemia, pero tambien sobre la bicameralidad, reforma total de los partidos políticos y la regionalización.
Es evidente que el Perú, con una riqueza extraordinaria a nivel histórico, cultural, en biodiversidad y recursos naturales, necesita con urgencia retomar el debate sobre la descentralización y regionalización.
Es inviable que el Perú, en el siglo XXI, siga dependiendo de la burocracia capitalina que asfixia y aletarga el dinamismo de un país diverso y pluricultural, cuyas fuerzas progresistas y su capacidad de emprendimiento no llegan a buen puerto por una incomprensión y ceguera mental de visionar un país moderno sustentado en su diversidad.
Diversidad en recursos naturales, diversidad en pisos ecológicos, diversidad de culturas, diversidad de atractivos turísticos y diversidad de capacidad emprendedora, para encender una diversidad de motores que impulsen el desarrollo sostenible a partir de las riquezas regionales y locales, que pueden perfectamente complementarse en un territorio macrorregional, que luego, engranados a nivel nacional, pueden dar soporte al país de todas las sangres, como lo visionaron pensadores como José María Arguedas y los sabios Pulgar Vidal y Antúnez de Mayolo.
Hasta hoy han existido intentos voluntaristas, fallidos y totalmente interesados, que no han llegado a buen puerto. En el primer gobierno de Alan García se constituyeron sin mayor debate y consenso 12 regiones y un modelo de gestión asambleísta con mini parlamentos, lo que intentó reproducir al gobierno nacional y al Congreso de la República.
El diciembre de 1992 el gobierno de Fujimori retuvo las transferencias financieras a los gobiernos regionales y luego las reemplazó con los Consejos Transitorios de Administración Regional (CTAR) creados para cada departamento.
Posteriormente, en el periodo de Alejandro Toledo, en el año 2002 se aprobó la Ley de Bases de la Descentralización y la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales. Los gobiernos regionales fueron elegidos transitoriamente en noviembre de 2002, uno por cada departamento.
Posteriormente, en 2005, se intentó a través de un referéndum convalidar propuestas de integración de 5 macrorregiones; sin embargo, al no haber existido debates y procesos de búsqueda de consensos, estas propuestas fueron rechazadas, con la excepción de Arequipa, por lo que ninguna fusión fue puesta en marcha y el proceso de regionalización nuevamente quedó congelado.
Hoy, en pleno proceso electoral, la descentralización y regionalización lamentablemente no han sido temas prioritarios, y se les sigue postergando irresponsablemente. En la segunda vuelta ninguno de los dos candidatos lo ha planteado con seriedad en sus planes de gobierno.
El centralismo capitalino durante la vida republicana ha generado profundos desequilibrios entre Lima y las regiones, impidiendo un desarrollo integral y sostenible que capitalice positivamente la gran diversidad de recursos del país en beneficio del desarrollo inclusivo de los 32 millones de peruanos.
En el año del bicentenario, se necesita un nuevo impulso al proceso de descentralización y regionalización, superando la mediocridad y corrupción que se han entronizado. El Perú diverso no puede seguir de espaldas a las fuerzas transformadoras de nuevas macrorregiones, que estamos obligados a relanzar.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash