LA COLUMNA DEL DÍA | El aumento del hambre y las generaciones perdidas
Creado el Miércoles, 31 de Agosto del 2022 02:08:33 pm

Hace unos días la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) dio cuenta que en 2022 el Perú se ha convertido en el país con mayor inseguridad alimentaria en América del Sur.
Los expertos de la FAO han reportado que ahora somos 16.6 millones de peruanos y peruanas (más del 50 % de la población) que nos encontramos en inseguridad alimentaria moderada o severa, un aumento nunca antes observado. Antes de la pandemia, el Perú estaba por encima de los 8 millones de personas que padecían hambre; hoy el número de personas ha aumentado al doble.
Como sabemos, la desnutrición crónica infantil y el hambre son problemas que van de la mano con un aumento acelerado de la pobreza. Según el INEI, en 2019 el 20.2 % de la población estaba en situación de pobreza; en 2020, aumentó a 30.1 %, y si bien en 2021 bajó a 25.9 %, el Perú está lejos aún de los niveles prepandemia, como informó la FAO.
El aumento del hambre, en el Perú y en el mundo, es el fracaso de las políticas sociales de los gobiernos nacionales. Como sabemos, en medio de las prioridades para mejorar los niveles de salud y educación en un país, está la política de lucha contra el hambre y especialmente de erradicación de la desnutrición crónica infantil y la anemia.
Es inmoral cuando los gobiernos no protegen lo más valioso que tiene un país; su recurso humano. Y especialmente cuando no se alimenta y nutre bien a las madres gestantes, madres lactantes y a los niños menores de 5 años, estamos condenando al presente y a las futuras generaciones a tener personas con capacidades físicas e intelectuales limitadas.
Como lo reiteran los expertos, el cerebro de los niños y niñas se forma en los 5 primeros años. En esa edad es vital que los padres de familia y el Estado en todos sus niveles garanticen una alimentación balanceada y de calidad, especialmente de alimentos que aseguren una ingesta de proteínas de origen animal como huevos, pescado, carne y leche, claves para la formación de las capacidades físicas e intelectuales de los niños y niñas.
No nos engañemos, los gobernantes incompetentes y la corrupción no solamente impiden que se construyan más carreteras, colegios y hospitales, sino también nos roban la posibilidad de alimentar y nutrir a nuestros niños y niñas. Un país, una región y una localidad que no tiene sueños de grandeza y que no aspira a liderar el desarrollo inclusivo, nunca se preocupará por el bienestar de su población y especialmente de los niños, para que al llegar a jóvenes tengan la capacidad de liderar la transformación del país.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash.
Foto: intercambio.pe
