LA COLUMNA DEL DÍA | Vizcarra y el fiasco de las vacunas
Creado el Martes, 22 de Diciembre del 2020 01:52:35 pm

La mayoría de peruanos somos usualmente confiados y generalmente actuamos de buena fe; la buena fe heredada de nuestros antepasados, donde hubo códigos de conducta que se respetaban y cumplían al ser parte de la cultura del buen vivir.
Varios cronistas han reseñado que, a nivel de valores, la sociedad incaica tuvo un gobierno ejemplar. Sus reglas estaban fundadas en el trabajo y el buen comportamiento de su población. Las leyes básicas para mantener el orden social eran tres: ama sua (no seas ladrón), ama llulla (no seas mentiroso) y ama quella (no seas ocioso).
Es evidente que estos principios nunca fueron interiorizados y menos aplicados por el expresidente Martín Vizcarra, por muchos gobernadores regionales, alcaldes y políticos criollos.
La pandemia, aparte de los estragos causados en la salud y vida de la población, especialmente de los más humildes, también nos ha permitido conocer de cerca a nuestros gobernantes de todos los niveles. Nos ha permitido ver sus perezas, sus incapacidades y la calidad de personas que son.
Todos tenemos en la retina de los ojos la carrera y el grito valiente de la mujer arequipeña Celia Capira, que corrió desesperadamente detrás del presidente Martín Vizcarra clamando por atención para su esposo que se encontraban en una carpa del hospital sin recibir las atenciones necesarias. El esposo de Celia falleció dos días después de la visita del presidente, sin que nadie del Ministerio de Salud ni de Palacio de Gobierno se preocuparan por su estado de salud. Celia se quedó sola con sus tres hijos, todos contagiados por el terrible virus, y con su pequeño negocio cerrado. Este hecho en su momento desnudó la calidad de persona que era el expresidente.
En esta humilde columna he insistido que el señor Vizcarra, al no tener talante democrático, ni resultados concretos en su gobierno, se dedicó a jugar a la guerrita y a confrontar permanentemente con sus opositores, perdiendo la oportunidad de trabajar concertadamente con los sectores democráticos.
Hoy todos sabemos que el señor Vizcarra, para mantener su popularidad en las encuestas, mintió descaradamente sobre el estado real de las vacunas. Nos engañó en sus conferencias de Palacio al decir que ya se tenía un contrato para recibir 11 millones de vacunas y acuerdos con cuatro laboratorios. Lo real es que Chile, México y Colombia ya tienen contratos firmados y pagados y en pocos días empiezan a vacunar. En tanto, en el Perú hasta hoy no tenemos nada concreto, lo que amargamente solo confirma que seguirán los centenares y miles de muertes, especialmente en hogares humildes que hoy viven en condiciones muy difíciles y abandonados a su suerte por un Estado ausente.
El señor Martín Vizcarra representó un gobierno incompetente y mentiroso, que ha jugado con la confianza, la salud y la vida del pueblo. Las vacunas hoy significan una esperanza para evitar más muertes, pero también una gran lección y un gran reto para elegir bien a nuestros futuros gobernantes.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash.
Foto: Andina