LA COLUMNA DEL DÍA | La ruta retrógrada de Nicaragua
Creado el Martes, 3 de Mayo del 2022 02:09:20 pm

En las décadas de los 70 y 80 los movimientos sociales y políticos de América Latina seguíamos con entusiasmo la experiencia construida en Nicaragua sobre el legado histórico de Sandino, para lograr dignidad, justicia y libertad.
Augusto César Sandino, patriota y líder revolucionario nicaragüense, nació en 1893. Desde joven luchó tenazmente contra la ocupación norteamericana hasta obligar a los Estados Unidos a retirar sus tropas de Nicaragua. Tras su asesinato a los 41 años en 1934, por el jefe de la Guardia Nacional, Anastasio Somoza, Sandino se convirtió en el referente ideológico del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) creado en 1962.
El FSLN se constituyó en la organización política que abrazó el ideario de liberación y justicia de Sandino, que luego de varios años de organización, preparación y gesta revolucionaria en 1978, acabaría con la dictadura somocista el 17 de julio de 1979.
Daniel Ortega fue uno de los líderes de la gesta revolucionaria de Nicaragua y, junto a otros connotados dirigentes, constituyeron la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional que dirigió un gobierno transitorio durante los años 1979 a 1985.
Luego Daniel Ortega con el FSLN participó en las elecciones de 1985 y fue electo democráticamente presidente de Nicaragua para el periodo 1985-1990. Posteriormente continuó siendo candidato por el FSLN y perdió tres elecciones presidenciales en 1990, 1996 y 2001 ante partidos de derecha.
En el proceso electoral nicaragüense de 2006, Daniel Ortega, con el apoyo político y financiero de Hugo Chávez, regresa a la Presidencia de Nicaragua y se mantiene hasta hoy por cuatro periodos consecutivos: 2007-2011, 2012-2016, 2017-2021 y recientemente de 2022 a 2027.
La ambición de Daniel Ortega para perpetuarse en el poder ha llevado a implementar un modelo político mafioso: reforma constitucional, reelección indefinida, copamiento de todos los poderes del Estado, fraude electoral descarado, persecución política y encarcelamiento a opositores y corrupción institucionalizada para chantajear y tapar todos los escándalos y trapacerías que hoy gobiernan Nicaragua.
Como parte del engranaje de su proyecto dictatorial y mafioso ha instaurado una dinastía familiar en Nicaragua, donde hoy su esposa Rosario Murillo es actual vicepresidenta por segunda ocasión y posteriormente entregará la posta a sus hijos.
En conclusión, el otrora revolucionario del FSLN, Daniel Ortega, ha terminado canjeando la lucha por la justicia, los derechos humanos y la libertad de los más humildes, por el poder desmedido, la corrupción generalizada y por condenar al pueblo de Nicaragua a la pobreza y a la opresión.
El legado de luchadores históricos como Augusto César Sandino y una nueva generación de luchadores progresistas por la justicia y libertad, más temprano que tarde, terminará derrotando al dictador Daniel Ortega y restituyendo el camino de la dignidad, prosperidad y justicia para el pueblo nicaragüense.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash.
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