LA COLUMNA DEL DÍA | Interculturalidad y pandemia
Creado el Martes, 8 de Septiembre del 2020 01:34:19 am

Según una encuesta de IPSOS de inicio de julio del presente año, en pleno proceso de emergencia sanitaria, la mayoría respondimos como las razones más importantes para sentir orgullo de ser peruanos a la cocina y gastronomía, seguido de la cultura, el arte y la biodiversidad.
Como todos sabemos, el Perú es un país de una extraordinaria riqueza cultural, donde florecieron no solo el imperio incaico, sino culturas como Chavín, Mochica, Caral, Huari, Nazca, Paracas, Chan-Chan, Sechín, Tiahuanaco y florecientes culturas locales a lo largo y ancho del país.
Este legado inigualable, junto al proceso de colonización y la llegada al Perú de descendientes de otros otras latitudes, dieron nacimiento al país de todas las sangres, como muy bien lo sintetizara nuestro pensador e indigenista José María Arguedas.
Por suerte, hoy existe mayor conciencia de que ese país de “todas las sangres” llamado Perú ha necesitado ayer y hoy, con mayor razón en la emergencia sanitaria, una profunda sensibilidad para entender e interpretar que ese país de muchas culturas necesita un diálogo horizontal y profundamente humano para entender el sufrimiento, las expectativas, necesidades y las propuestas que parten de la realidad de las diferentes regiones y cultura del país.
Ese sin duda alguna tiene que ser un diálogo intercultural, sincero y con un profundo respeto por la cultura y a la forma de vida de los demás. Es decir un encuentro y conversación entre culturas diferentes, donde el diálogo tiene que ser respetuoso y enriquecedor. Donde no existen culturas superiores ni inferiores, donde no se permite que las ideas y acciones de una persona o grupo, esté por encima de los demás.
Todos sabemos que en el Perú de hoy aún existen profundas desigualdades sociales y discriminación económica y cultural, y que por lo tanto es muy importante relaciones respetuosas que favorezcan en todo momento el diálogo y la concertación como expresión real de inclusión y justicia, especialmente para los más humildes.
Hoy no es tiempo para imponer ideas y menos políticas públicas por el poder económico. Hoy necesitamos modelos sociales, económicos y políticos que respeten a la inmensa mayoría de ciudadanos que históricamente el Estado no los ha escuchado. Hoy los asentamientos humanos, los barrios, las caletas de pescadores, las comunidades, las zonas rurales, las organizaciones de mujeres, los maestros, los microempresarios e informales, necesitan que su voz sea escuchada.
Hoy todas las organizaciones de la población necesitan de los empresarios, del Estado, de los líderes de opinión y de todos los que toman decisiones una forma de actuar diferente, un diálogo y relación intercultural que humanice las decisiones y prenda una luz de esperanza para las nuevas generaciones.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash.
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