LA COLUMNA DEL DÍA | El presidente Vizcarra al ritmo de Swing y Odebrecht
Creado el Martes, 13 de Octubre del 2020 12:59:57 pm

La historia política del Perú en las últimas décadas no logró apartarse de una trágica sucesión de escándalos cuyo signo distintivo es la pandemia de la corrupción que recorre América Latina y muchos países del mundo, postergando el desarrollo y las inversiones en salud, educación, innovación, agricultura y en programas como la superación de la desnutrición y la anemia.
Específicamente en el Perú tenemos una sucesión de funcionarios de gobierno en todos los niveles, especialmente de presidentes de la república, metidos hasta el cuello en hechos de corrupción. Todos los últimos presidentes, sin salvarse uno solo, están en la cárcel, o con graves procesos penales, cuyo desenlace está cantado: Fujimori, Toledo, Alan García, Ollanta, PPK y hoy Martín Vizcarra.
Varios lo hemos señalado en distintas formas y momentos, incluso cuando el presidente Vizcarra gozaba de una alta popularidad: que su método de trabajo cerrado en su club de amigos moqueguanos generaba muchas dudas y cuestionamientos, llegando incluso a puntualizar que la corrupción y la incompetencia siempre son dos caras de la misma moneda. Al hacer un balance sin apasionamientos, los resultados lamentablemente nunca acompañaron al presidente Vizcarra: la reconstrucción del norte a pasos de tortuga y el manejo de la emergencia sanitaria errático y con poca iniciativa son solo ejemplos de una pobre gestión.
Hoy volvemos a constatar que una gestión cerrada, sin convocar a profesionales calificados independientes o de otras tiendas políticas, sin llamar a un real acuerdo nacional y de espaldas a las organizaciones representativas de la sociedad, solo encubría malos hábitos políticos, prácticas incompetentes y un divorcio con la transparencia, encubierta por una falsa lucha contra la inmoralidad y una alianza con los medios de comunicación nacionales más poderosos para tapar las ineptitudes.
Hoy todos hemos constatado que el caso Richard Swing ha revelado la esencia de un gobierno mediocre e ineficiente, donde nunca hubo capacidad de enmendar errores y menos poner orden en su círculo más intimo de Palacio de Gobierno.
Hoy, con los nuevos hechos de corrupción revelados por la prensa cuando el señor Vizcarra era gobernador regional de Moquegua, solo confirman que el actual presidente de la república es uno más de la lista de Odebrecht y de las empresas del Club de la Construcción que en los últimos años corrompieron a todos los funcionarios a nivel nacional y regional.
Esta trágica situación del país reta a los jóvenes y a las nuevas generaciones a no ponerse de espaldas a la realidad. Muchos padres todos los días recomiendan a sus hijos e hijas a no entrar a ejercer su derecho ciudadano de participar en política. Hoy el llamado tiene que ser al revés: necesitamos que la gran mayoría de jóvenes en los próximos meses y años ingresen a la arena política, lo reconstruyan y transformen con sus nuevos conocimientos.
Si la mayoría no ingresamos a realizar política en serio, seguirán los mismos mercaderes de siempre engañándonos que harán política en nombre del pueblo. De nosotros depende que cambie la historia.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash.
Foto: panamericana.pe