LA COLUMNA DEL DÍA | El Perú diverso exige nuevas reglas de convivencia
Creado el Martes, 4 de Mayo del 2021 06:20:38 pm

Como todos sabemos, el Perú es un país con un extraordinario legado histórico y cultural, donde florecieron civilizaciones como Chavín, Nazca, Tiahuanaco y el Imperio Incaico. Somos un país diverso, donde tenemos 84 zonas de vida de las 117 que hay en el planeta, y donde hoy en las tres regiones naturales, costa, sierra y selva, existen 7282 comunidades campesinas originarias.
Ese país diverso y extraordinariamente rico, el país de los colores y sabores, el país de todas las sangres, como lo reseñó José María Arguedas, hoy en plena pandemia y en el año del bicentenario necesita volver a pensar seriamente sobre su presente y futuro.
Es evidente que antes de la pandemia y hoy, después de 14 meses de afrontar la crisis sanitaria que ha traído hasta el momento 170 mil muertes según el Sinadef, necesitamos entrar a debatir los temas de fondo y no solo dejarnos jalonear por los lemas y promesas de campaña de los dos candidatos que han pasado a la segunda vuelta
Por ejemplo, necesitamos debatir qué rumbo sigue el proceso de regionalización, que hasta hoy no ha dado los frutos esperados. Los 25 departamentos de ayer, hoy se llaman regiones y solo han reproducido la incompetencia y corrupción del gobierno nacional. Hasta hoy no se percibe su contribución real al desarrollo nacional.
Las regiones y localidades, especialmente las más apartadas, que no reciben recursos por canon minero, energético o aeroportuario, tienen escaso presupuesto, lo que no les permite gestar proyectos estratégicos para impulsar su desarrollo. En otras regiones como Áncash, Cajamarca o Cusco, con mayores recursos por canon, lamentablemente sus gobernantes no han tenido la capacidad de implementar cambios transformadores. Ya es tiempo de retomar el debate sobre la regionalización y descentralización del país para impulsar macrorregiones con mayores competencias y mejores reglas de juego.
Es evidente que el gobierno central y Lima no pueden seguir siendo el pulpo que margina a las regiones y concentra arbitrariamente las decisiones. En plena era de la tecnología y la información, la burocracia del MEF y de los ministerios no puede chantajear, ni ningunear a las regiones, tratándolas como entenados o minusválidos. Ni tampoco los gobernadores regionales y alcaldes pueden acostumbrarse a mendigar o agachar la cabeza para recibir imposiciones o migajas del gobierno central.
El Gobierno Nacional, el Congreso de la República, el Poder Judicial, los Gobiernos Regionales y el Estado en todos sus niveles y rincones tienen que evolucionar y transformarse para servir a la población. No queremos más un Estado ausente.
Ninguno de los 32 millones de peruanos somos ciudadanos de tercera categoría, todos tenemos derechos que el Estado esté obligado a respetar y cumplir. En la pandemia no apareció el Estado amigo y menos garantizó nuestro derecho a la salud, a la educación y a la vida. Miles de peruanos han perdido la vida por falta de oxígeno y atención oportuna, y eso en el siglo XXI y en el año del bicentenario no puede ser posible. El Estado no puede estar pintado en la pared.
Todos queremos un país diferente, un país moderno y próspero y, al mismo tiempo, un país con justicia, donde todos estemos orgullosos de vivir.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash
Ilustración: revistaideele.com