LA COLUMNA DEL DÍA | Se incrementa el hambre por el cambio climático y la pandemia
Creado el Martes, 14 de Diciembre del 2021 03:35:32 pm

El 7 de diciembre las organizaciones Europeas Welthungerhilfe, Cesvi, Helvetas y Ayuda en Acción presentaron el Índice Global del Hambre 2021, que muestra una preocupante situación del hambre en un mundo que se enfrenta a múltiples crisis: el cambio climático, la crisis económica generada por la covid-19 y los diferentes conflictos sociales y políticos.
El progreso hacia el Hambre Cero en 2030, promovido por las Naciones Unidas, es demasiado lento y muestra signos de estancamiento y retroceso en muchas comunidades y países; meta que por ahora se vuelve inalcanzable.
El Índice Global del Hambre (GHI) es un instrumento para medir y rastrear el hambre a nivel mundial, regional y nacional. Las puntuaciones se basan en valores de 4 indicadores:
- Subalimentación: porcentaje de la población con ingesta calórica insuficiente.
- Retraso en el crecimiento de los niños o porcentaje de niños menores de cinco años con baja altura para su edad, lo que refleja desnutrición crónica.
- Emaciación infantil o porcentaje de niños menores de cinco años con bajo peso para su altura, lo que refleja desnutrición aguda
- Mortalidad infantil: tasa de mortalidad de menores de cinco años, lo que refleja una mezcla fatal de nutrición inadecuada y hogares insalubres.
En el 2021 a nivel mundial el 17.9 % de toda la población padece hambre, siendo la situación más grave en el África subsahariana con 27.1 % y el Asia meridional con 26.1 % de su población que padecen hambre. En América Latina el porcentaje de la población que padece hambre es del 8.7 %, con el detalle de que en los últimos años se ha retrocedido al nivel de 2012.
En el Perú, el diagnóstico del Índice Global del Hambre ha sido desfavorable al ubicarse en 17 %, lo que significó un retroceso de más de 6 años. Regiones de la sierra y la selva que han sido impactadas por la covid-19 son las que tienen mayor incidencia de hambre en su población, entre las que se encuentran Apurímac (29.9 %), Huancavelica (24.1 %), Ucayali (23.6 %), Loreto (23.3 %), Huánuco (22.6 %), Ayacucho (22.1 %) y Cusco (20.5 %). Áncash se encuentra con un 15.7 % de la población que padece hambre.
En los últimos años todos hemos aprendido que el progreso humano es muy frágil; todo el esfuerzo que se puede realizar en muchos años en las comunidades y en algunos países, lo puede tirar por la borda un evento climático extremo, como lluvias torrenciales o huaicos, o una pandemia como ocurre hoy con el coronavirus, sobre todo en países vulnerables como el Perú, donde no hemos avanzado en medidas de prevención y en mejorar el sistema de salud.
En el año del bicentenario, en el Perú se ha incrementado la población que padece hambre, como también se incrementaron los pobres que pasaron del 20 % al 30 %. La pobreza y el hambre se combaten con políticas públicas transformadoras y con equipos de profesionales honestos y competentes. La corrupción y la incompetencia son dos caras de la misma moneda. Esperemos que se hayan aprendido las lecciones y se corrija el rumbo antes de que la población cansada de mecidas ponga las cosas en su sitio.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash
Foto referencial: intercambio.pe
