Áncash: la importancia de la mujer rural en el trabajo del campo
Creado el Martes, 7 de Marzo del 2023 05:10:57 pm

Julia Huamán ha convertido su galpón de cuyes en una pequeña “mina de oro” que le ayuda a sostener a su familia. Con mucho esmero, cuida y cría a decenas de bulliciosos roedores andinos con el empleo de técnicas modernas. Un trabajo que inicia a primera hora del día y que comparte con diferentes actividades domésticas.
En su galpón en el caserío de Pucará, distrito de Pamparomás, región Áncash, Julia realiza una crianza tecnificada, pues ha aprendido cuáles son las medidas correctas de las pozas para una mayor comodidad de los cuyes, sabe curar y controlar enfermedades y hasta conoce perfectamente que los galpones deben tener suficiente ventilación y luz para una mayor sanidad. También brinda una alimentación adecuada y conoce los horarios para hacerlo.
Cría cuyes desde hace 20 años junto a su familia y los vende a compradores de distritos como Caraz y Chimbote. Cada cuy puede costar hasta 20 soles. La comercialización de cuyes es una fuente importante de ingresos para su familia.
“Criamos cuyes para vender y comer, para cualquier cosa que necesitemos. Para la ropa de mis hijos, sus estudios y sus útiles escolares”, remarca.
Julia Huamán tiene cuatro hijos y es una de las beneficiarias del “Programa de capacitación en crianza de animales menores” que impulsa el Servicio para el Desarrollo Integral Rural (Sedir), una organización que ayuda a pequeños productores a tecnificar su trabajo para que obtengan mejores ingresos económicos.
Al igual que muchas mujeres de la zona rural andina, Julia es quechuahablante y no entiende el castellano. De ahí que las capacitaciones de Sedir se desarrollan en el idioma materno de las beneficiarias.
“Felizmente hemos logrado que las mujeres aprendan sobre la crianza de cuyes, que es como su caja chica”, precisa el técnico de Sedir, Wilmer Alegre. “En la sierra las mujeres trabajan más que los hombres porque hacen las labores familiares y luego se van al campo”, añade.
En efecto, Julia trabaja con su esposo en la siembra, cultivo y cosecha de algunos productos del campo, en la crianza de cuyes y en todas las actividades domésticas. “Trabajo lavando, cocinando, en la chacra…”, precisa.
En el Día Internacional de la Mujer, valoramos el esfuerzo de ellas y, en particular, el de la mujer rural. Julia Huamán es una de las miles de mujeres andinas que todos los días ponen fuerza y entusiasmo en procura del bienestar de sus familias. Feliz día a todas ellas. (W.C. – RSD Noticias).