LA COLUMNA DEL DÍA | Los nuevos ateos y la Ilustración
Creado el Jueves, 13 de Febrero del 2025 01:01:01 am

Yo me limito a exponer su tema sobre los nuevos ateos.
La ilustración trajo una bendición y una blasfema. Trajo la autonomía, libertad, igualdad, ciencia, tecnología, progreso, tolerancia, utilidad, emancipación, liberalismo y socialismo, pero trajo también la convicción que ellos saben por adonde debe ir la humanidad. Chris Hedges menciona a Kant, que pensaba que los africanos tienen la inclinación de ser esclavos, en nombre de un racismo científico; los Jacobinos ejecutaron 17.000 en nombre de ideales de la Ilustración; los británicos eliminaron los aborígenes de Tasmania en nombre de una superioridad moral de la civilización occidental; la eliminación de los indígenas en América en nombre del progreso; la esclavitud de 15 millones de africanos etc. Regímenes de terror aparecerán posteriormente como consecuencia: ochenta millones de fallecidos en las dos guerras mundiales, 120 millones de guerra en el comunismo, los campos de exterminio de los judíos, los gulags de la Unión Soviética, las guerras de Vietnam, Angola, Sierra Leone, Irak, Yemen, Sudan, Myanmar, Ucrania, Gaza etc.
La fe en la razón ha creado unas utopías, característica de los pensadores de la Ilustración que autoriza de matar a los que no responde a su visión. Cada forma de conocimiento que se vuelve absoluto, deja de ser conocimiento y se vuelve fe. Las matanzas industriales y genocidios del siglo pasado, tienen su origen en la Ilustración y sus ideologías satélites del imperialismo liberal, del comunismo y del fascismo. Todos los que no en creen en un progreso dirigida por la razón, la ciencia y la tecnología, no tienen la razón. El progreso tecnológico va acompañado de violencia, dominación y muerte. No estamos en camino a un paraíso sino a una sociedad de rapiña, corrupción, hambre, anarquía, extorción, terrorismo nuclear, guerras y falta de fuentes para alimentos. Es el mito que rechazó el pecado, pensando que la razón por la ciencia va a cambiar el entorno.
Los medios están bajo el control exclusive de la razón de los seguidores de la Ilustración. Los gobiernos liberales y socialistas son vistos como administradores de la voluntad de la gran industria y del mercado. El liberalismo y el socialismo promueven la ciencia y la tecnología. Sus programas educativos no permiten otras disciplinas y artes. Los medios muestran la riqueza, el poder, y la celebridad como las grandes aspiraciones de todos. El pueblo en la Edad Media se arrodillaba ante el poder y la majestad de la Iglesia. Hoy en día, nosotros nos arrodillamos ante el poder, el dinero, los precios, el status y el prestigio. Nos presentan como cebo. Añado algunos ejemplos: Ronaldo gasta 100 millones en tres autos, Elon Musk es el más rico, Warren Buffet es el mejor inversionista, los que tienen un yate de 800 millones de dólares, el país que tiene el puente más largo, quienes tiene una casa de dos millones dólares en Dubai, China se está haciendo el nuevo poder mundial, quien tiene más armas nucleares, quien tiene el misil de más larga distancia, quienes son los países más ricos, es necesario visitar el lujo de las distracciones en Dubai y por allá viven los hombres más ricos, Brad Pitt compró una casa de 40 millones de dólares, quienes son los diez hombres más ricos del mundo etc. etc.
Por ignorancia, la gente tiene una obsesión para riqueza, fama, poder y sueña alcanzar lo mismo. No hay quien lo contradice. Los científicos dicen que no hay otra manera de vivir. Ellos mismos no tienen ninguna cultura. Ellos aseguran que estamos yendo a una vida mejor y que la ciencia y la tecnología resolverán todos los problemas. Todos piensan que consumir estos ideales materiales, es la única manera que da sentido a nuestra vida.
Sin embargo, también cada actividad científica, tecnológica y económica tiene un aspecto ético. El mal uso de la ciencia y de la tecnología está al origen de los problemas. ¿Dónde está la autoridad moral? Se confunde el progreso moral con el progreso material. El mito del progreso moral colectivo alimenta los instintos agresivos que Freud temía. Predicaban progreso moral por medio de la violencia y la explotación. Ellos tienen la verdadera civilización y la deben imponer para el bien de la humanidad. Las ideologías son utopía. Ellos ven a sí mismos como lo mejor. Los que quieren crear un mundo de acuerdo a su propia imagen, nos están invitando al despotismo. Es posible eliminar millones de personas, y es posible eliminar la humanidad entera.
El mal es un problema que no tiene solución definitiva. El encuentro con el mal es permanente. Está en nosotros, pero no podemos permitir que las fuerzas del mal nos destruyen. Se trata de una lucha diaria de cada persona. Estamos en un mundo uniforme, donde se ve al otro no como un ser humano posible para un encuentro, una amistad, sino como un objeto de instrumentalizaciones. La sociedad no se siente regida por instituciones políticas fundadas en la derecho y en la moral.
Otro periodista importante, Andrés Openheimer menciona a las encuestas que señalan a los países de Finlandia, Suecia y Noruega (países con un socialismo europeo) como los países más felices, pero confunden “felicidad” como “satisfacción material”. Son países con mucho bienestar económico para todos, pero con mucha violencia en el hogar. El filósofo, Jürgen Habermas critica a Marx por reducir el ser humano como transformador de la materia y desconocer la particiularidad de las relaciones entre las personas por un consenso libre. El sociólogo, Ralf dahrendorf señala que la ideología totalitaria del comunismo es, hoy en día, la ideología de las élites de la sociedad tecnócrata. El probelma actual es más la moral que la prosperidad.
Solo la ética puede indicar el buen uso de la ciencia y de la ideología y dirigir las buenas, micro y macro relaciones, entre las personas y entre los pueblos.
*Padre Johan Leuridan, OP, doctor en Teología en la Universidad Urbaniana (Vaticano), personalidad meritoria de la Cultura del Ministerio de la Cultura, miembro honorario de la Academia de la Lengua, doctor honoris causa de la Universidad de San Marcos y autor del libro "El Sentido de las Dimensiones éticas de la Vida".
