LA COLUMNA DEL DÍA | Llegó la temporada de revocatorias
Creado el Domingo, 16 de Junio del 2024 11:21:54 pm

La tradición municipalista de elegir a los alcaldes y regidores por voto popular apenas ha llegado a las seis décadas en nuestros 200 años de vida republicana, aunque consecutivamente solo fue desde el retorno a la democracia en 1980 que hemos elegido mediante sufragio directo a nuestras autoridades ediles, en su origen no se pensó en la figura de la vacancia como sanción y menos en la revocatoria del mandato popular.
Curiosamente, en la elección municipal para elegir alcalde y regidores no se requiere pasar alguna valla electoral, sino que son electos en una sola vuelta, pudiendo ganar la elección por apenas un voto de diferencia y con porcentajes exiguos como sucedió en la última elección provincial que llevó al ingeniero Gamarra a la alcaldía.
El modelo de elección municipal se diferencia mucho de las elecciones generales que obligan al ganador a pasar el 50 % de votos para ser electo presidente y para congresistas se necesita obtener un cupo por cifra repartidora y ser el más votado de la lista que obtiene el cupo, aun cuando ambos cargos no puedan ser revocados, y también se distingue de las elecciones regionales porque en esta lid electoral se exige pasar la valla del 30 % de votos en primera vuelta sino el 50 % en segunda vuelta.
Entonces surge una contradicción, para ser electa una autoridad municipal no necesita pasar el 50 % de votos y en la praxis ante la larga lista de candidaturas que a veces llegan a pasar la veintena, apenas necesitan obtener entre 15 % y 25 % en promedio para ganar el sillón municipal, pero sostenerse ante un proceso de revocatoria los obliga a obtener entre el doble y el triple del apoyo popular que consiguieron cuando fueron elegidos.
¿Qué ha sucedido con la figura de revocatoria? Ha generado el “boom” de revocadores que son actores mercantilistas que conocen los vericuetos de la legislación electoral y son expertos en armar procesos de revocatoria poniéndose al servicio de malos políticos que en la mayoría de los casos fueron los perdedores de la elección municipal y actúan con la consigna de llevar al burgomaestre a un proceso de revocatoria.
Áncash se ha vuelto una región “revocadora”, según la ONPE en la ventana inicial para solicitudes de revocatoria entre el 03 y 12 de junio, nuestra región ocupa el segundo lugar después de Lima en las solicitudes de compra del “kit de revocatoria”, habiendo recibido nada menos que 36 solicitudes de procedencia ancashina y que representan casi el 10 % de las 397 solicitudes ingresadas.
Si bien el proceso de revocatoria fue modificado y ahora el “kit” recién se puede adquirir en junio y no desde el primer día hábil del segundo año y ha eliminado la consulta popular de revocatoria hasta después del segundo año de mandato, el ánimo revocador no ha cesado y menos en Áncash, una región en la que muchos distritos viven de los recursos provenientes del canon minero que se ha convertido en el botín de fondo, en la disputa política.
Particularmente, creo que la revocatoria no contribuye con la gestión pública porque la aparición de nuevas autoridades a mitad del mandato trae los mismos retrasos y errores propios de las gestiones novatas, en lo político se ha convertido en un elemento de instrumentalización para poner contra las cuerdas a alcaldes electos con baja votación y de fondo el problema es el mismo de siempre, elegimos mal y la solución no está en la revocatoria.
* Pablo Rioja Cueva es abogado especialista en derecho constitucional y administrativo, árbitro en contrataciones con el Estado y laboral. Tiene amplia experiencia en gestión pública y docencia universitaria. Fue regidor en la Municipalidad Provincial del Santa.
