Conozca a mujeres protagonistas de la evangelización en el mundo
Creado el Miércoles, 8 de Marzo del 2023 05:00:39 pm

Desde el inicio del cristianismo y hasta hoy, Dios ha inspirado a mujeres que orientaron al Pueblo de Dios e "hicieron lío" en la Iglesia.
La historia de cristianismo comienza con el "Sí" de María, y pasa por grandes santas que hasta la actualidad han sido protagonistas en la evangelización del mundo.
Aquí te mostramos 5 testimonios que este 8 de marzo, en el Día Internacional de la Mujer, pueden motivar que sigan a Cristo a más mujeres.
1.- La Virgen María
El "Sí" más importante de la historia, convirtió a una sencilla mujer en pieza clave de la salvación del mundo. Su ejemplo de aceptación cambió el rumbo de la humanidad. María es la primera mujer que acoge al Señor y “arma lío” al motivar el primer milagro conocido de la vida pública de Jesús con su "Hagan lo que Él les diga".
2.- Santa Hildegarda de Bingen
Las dificultades propias de la Edad Media no fueron impedimento para Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179), una religiosa benedictina de origen alemán que tuvo una serie de visiones místicas.
Escribió obras teológicas y de moral con notable profundidad y fue declarada Doctora de la Iglesia por Benedicto XVI en el 2012, junto con San Juan de Ávila. Su sabiduría y popularidad hicieron que muchas personas, entre obispos y abades, le pidieran consejo.
3.- Santa Catalina de Siena
Más adelante aparecería otra mística y Doctora de la Iglesia, Santa Catalina de Siena (1347-1380), que vistió el hábito de la tercera Orden de Santo Domingo. En esta época los Papas vivían en Avignon (Francia) y los romanos se quejaban de haber sido abandonados por sus obispos, amenazando con el cisma.
El Papa Gregorio XI hizo un voto secreto a Dios de regresar a Roma, y cuando le pidió consejo a Santa Catalina, ella le indicó: “Cumpla con su promesa hecha a Dios”. Él se sorprendió, ya que nadie sabía de su voto, y posteriormente regresó a la Ciudad Eterna.
Años más tarde, los Cardenales se distanciaron del Papa Urbano VI –debido a su temperamento– y declararon nula su elección, designando como Pontífice a Clemente VII, quien se trasladó nuevamente a Avignon.
Santa Catalina escribió cartas a los Cardenales alentándolos a reconocer al auténtico Pontífice y exhortó a Urbano VI a controlar su temperamento y llevar con temple y gozo los problemas. También fue a Roma a pedido del Papa, quien siguió sus instrucciones.
Para defender el papado, la santa también escribió a los reyes de Francia y Hungría con el fin de alentarlos a no optar por el cisma.
4.- Santa Teresa de Jesús
Tras el cisma provocado por el protestantismo, la Iglesia convocó al Concilio de Trento. En ese contexto vivió Santa Teresa de Jesús (1515-1582), una monja contemplativa que emprendió una reforma carmelita.
A pesar de haber sido incomprendida, perseguida y hasta acusada ante la Inquisición, su amor a Dios la impulsó a fundar nuevos conventos y a optar por una vida más austera, sin vanidades, ni lujos. Sumergida muchas veces en éxtasis, nunca dejó de ser realista.
5.- Santa Rosa de Lima
en Perú, Santa Rosa de Lima (1586-1617) hizo caso omiso a quienes la pretendían por su gran belleza. Su objetivo era vivir en virginidad sirviendo a los pobres y enfermos.
San Juan Pablo II dijo que su vida sencilla y austera era “testimonio elocuente del papel decisivo que la mujer ha tenido y sigue teniendo en el anuncio del Evangelio”.
6.- Santa Edith Stein
Durante la persecución nazi en el siglo XX, surgió en Europa otra gran mujer. Se trata de Santa Edith Stein, una conversa del judaísmo que luego tomó el hábito de religiosa carmelita descalza. Conocida asimismo como Santa Teresa Benedicta de la Cruz (1891-1942), fue también mártir.
Ella, junto con otros judíos conversos, fue llevada por las autoridades al campo de concentración de Westerbork, en venganza por el comunicado de los obispos católicos de los Países Bajos que protestaron contra las deportaciones de los judíos.
Luego fue trasladada a Auschwitz, donde murió en las cámaras de gas junto a su hermana Rosa, también convertida al catolicismo.
San Juan Pablo II diría de ella: “Una hija de Israel, que durante la persecución de los nazis ha permanecido, como católica, unida con fe y amor al Señor Crucificado, Jesucristo, y, como judía, a su pueblo”.
7.- Santa Teresa de Calcuta
Para cerrar esta lista de grandes mujeres que cambiaron el mundo y la historia, recordamos a Santa Teresa de Calcuta (1910-1997). Su servicio a Cristo en los “más pobres entre los pobres” enseñó que la mayor pobreza no estaba en los arrabales de Calcuta, sino en los países “ricos” cuando falta el amor.
"Para poder amar hay que tener un corazón puro y rezar. El fruto de la oración es la profundización en la fe. El fruto de la fe es el amor. Y el fruto del amor es el servicio al prójimo. Esto nos trae la paz", enseñaba la también ganadora del Premio Nobel de la Paz de 1979.
(R.M. – RSD Noticias).
Fuente: Aciprensa.