Bienvenido a Radio Santo Domingo | |

Radio RSD Chimbote

Radio RSD Chimbote

LA COLUMNA DEL DÍA | Yo también apoyo el paro nacional agrario

Este paro es sobre todo un llamado de atención de un sector cuya oferta alimentaria abastece el 70 % del consumo del país. El Estado y la sociedad en general deberían dejar de darles la espalda, señala la antropóloga social Karla Fournier

Hoy 13 de mayo se llevará acabo el paro nacional agrario, siendo la primera vez que los principales gremios de agricultores se unen para elevar una medida de lucha: la Confederación Nacional del Agro, las Juntas de Usuarios de los distritos de riego del Perú, la Confederación Nacional Agraria, la Asociación de Ganaderos y Lecheros, la Confederación Campesina y diversas asociaciones de productores del Perú (de papa, arroceros, cafetaleros, etc.). Estas organizaciones se han unido con el objetivo de presentar una plataforma de reclamos al gobierno del presidente Martín Vizcarra.

Durante muchos años este sector que agrupa alrededor de 3 millones de pequeños productores agropecuarios ha sido desatendido por las políticas de Estado. Durante sucesivos gobiernos en los últimos años solo se le ha dado énfasis a la gran agricultura de exportación localizada en las zonas urbanas de la costa de nuestro país. 

Después de algunos años de aplicación del tratado de libre comercio (TLC), este solo ha beneficiado a un reducido grupo de agroexportadores que reciben sendos beneficios del Estado, como beneficios tributarios, laborales, etc. Se ha podido comprobar lo asimétricas que fueron las condiciones impuestas por el gobierno de los EE. UU., caracterizado por efectuar grandes apoyos y subsidios a sus productores agrarios, generando condiciones de desventaja y desigualdad en los países donde establece relaciones comerciales, como el nuestro.

Muchas de las promesas efectuadas por el gobierno peruano a los agricultores en el marco de estos tratados no se han cumplido, como las compensaciones económicas que permitirían paliar las condiciones de desigualdad a las que se vieron enfrentados, generando una brecha entre los ingresos de los agricultores del campo y las zonas urbanas 

Una política nacional agraria con énfasis en desarrollar la pequeña agricultura es indispensable. El Ministerio de Agricultura no puede seguir siendo solo el ministerio de los agroexportadores –quienes sí se han beneficiado con esta apertura comercial–, sino que debe reestructurarse para ser más eficiente y fomentar un mejor acceso al crédito para los agricultores, los seguros agrarios y la asistencia técnica que estos requieren.  

La inestabilidad política de los últimos meses ha generado que en este periodo de gobierno hayan cambiado a cuatro ministros de agricultura, por lo que no se ha podido concretar ningún avance en las conversaciones de alto nivel realizadas por los agricultores y los funcionarios del Minagri, frustrando sus expectativas. Los agricultores necesitan señales claras del gobierno de que está dispuesto a efectuar los cambios que el sector demanda.

En su pliego de demandas destacan:

  • La modificación de la política arancelaria de importación de alimentos para dejar de depender de productos importados que vienen subsidiados desde sus países de origen y que a la larga no nos van a proporcionar una seguridad alimentaria con productos de calidad que se generan en nuestro país.
  • Que las compras del Estado para sus programas sociales sean 100 % de producción nacional para que permitan dinamizar nuestra economía.
  • Impulsar la agricultura familiar. Si bien es cierto existe una ley al respecto, esta carece de financiamiento para su implementación.

Este paro es sobre todo un llamado de atención de un sector cuya oferta alimentaria abastece el 70 % del consumo del país. El Estado y la sociedad en general deberían dejar de darles la espalda. Catorce regiones de nuestro país se han sumado a esta medida de fuerza, entre ellas Áncash, para ser escuchados. Apoyemos a nuestros pequeños agricultores de los que nos beneficiamos diariamente con alimentos accesibles y de calidad. Que este paro sea una oportunidad para cambiar de rumbo, el desarrollo de nuestro país depende de ello.

* Karla Fournier Robles es antropóloga social, administradora de empresas, con maestría en Gerencia Social, exdirectora ejecutiva del Instituto de Desarrollo y Responsabilidad Social Atusparia-Chimbote, directora del proyecto turístico y ecológico “Rescatur”, activista político y social. 

Foto: Jorge Noriega Cardoso

Escuche la columna: