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Radio RSD Chimbote

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¿Víctimas o terrucos?


Rocío Huamancondor Paz
Durante esta semana el caso de los nueve desaparecidos de Santa ha vuelto a ser noticia en los medios de comunicación locales, ya que luego de casi 20 años de espera los restos fueron entregados a sus familiares. Algunas publicaciones en las redes sociales han abordado el tema, sin embargo los medios nacionales no han publicado algo al respecto. Pero eso no ha sido asombro para mí, lo que sí me ha dolido e indignado es encontrar comentarios como: "Semejantes terrucos y se vienen a hacer las víctimas”, o “le doy gracias al expresidente que se encargó de restablecer la paz en el país”, o "por qué le dan tanta importancia a este caso” o "por qué entrevistan tanto al señor Noriega".

La insensibilidad y falta de información es preocupante, por lo que es preciso aclarar: los desaparecidos no estuvieron implicados con Sendero Luminoso, ni con otro grupo armado; las investigaciones lo han demostrado. Lo acontecido fue una clara violación a los derechos fundamentales de peruanos, perpetrada por órdenes de funcionarios públicos que estaban en la obligación de cautelar la seguridad de esos peruanos, por lo que existe un doble reproche.

Lo que en realidad me asusta es que seamos capaces no solo de olvidar, sino de hacer insignificante el hecho bajo el pretexto de que “eran terrucos”. En el supuesto negado de que aquella parte sangrienta de nuestra historia acaeciera otra vez, tendría la anuencia de aquellos que no tienen memoria. Podrá parecer un cliché, pero el pueblo que olvida su pasado, está condenado a repetirlo.

Tenemos que estar conscientes de que existen situaciones innegociables y que la vigencia y protección de los derechos fundamentales es una de ellas. No podemos aceptar que se sacrifique estos derechos para encontrar la “paz”, puesto que no existe paz sin justicia. Es imperativo desterrar aquellas ideas como “hay que elegir el mal menor” o “es el costo social” o “no importa que robe, pero que haga obras”.

No podemos ser complacientes con las injusticias, con la corrupción o la exclusión. No podemos olvidar lo que ocurrió; si lo hacemos, hoy serán los nueve campesinos, pero mañana será usted o un familiar suyo. La disyuntiva no debe ser: ¿víctimas o terruños?, sino: ¿permitiremos que suceda nuevamente?.