LA COLUMNA DEL DÍA | A refundar la patria con la gente y para la gente
Creado el Lunes, 3 de Junio del 2019 10:13:30 am | Modificado el 06/10/2021 01:34:10 pm

Nuestro país vive una crisis política que pone nuestro sistema democrático en cuestión, después que se ha evidenciado que todos nuestros gobernantes estuvieron involucrados en actos de corrupción, la indignación ciudadana en las calles exige cambios profundos de nuestro sistema político y judicial.
El Ejecutivo ha ensayado algunas medidas que solo ponen parches a los problemas de fondo, un referéndum o consulta ciudadana para impulsar algunos cambios, una comisión de alto nivel con propuestas de políticas contra la corrupción. Todas estas medidas han sido tergiversadas en su esencia y obstruidas por una mayoría parlamentaria a la que poco le interesa la reforma de un sistema del que obtienen privilegios, beneficios personales y blindaje para lograr impunidad
Por ello el pedido de confianza planteado por el Ejecutivo ha sido recibido con la aprobación mayoritaria de la población, cansada de estos congresistas que han sido, salvo honrosas excepciones, calificados por diversos analistas políticos como los peores de la historia de nuestro país.
Aunque la cuestión de confianza y posterior cierre del congreso es una medida que goza de una aceptación mayoritaria, muchos intelectuales vienen cuestionándose sobre si realmente este mecanismo de nuestra constitución, que tiene como finalidad mantener un equilibrio de poderes entre el ejecutivo y el legislativo, es la solución a nuestros problemas de corrupción generalizada y crisis de representatividad.
Si somos los ciudadanos quienes elegimos a nuestros representantes que nos garantiza que el próximo congreso sea uno de mejor calidad. Es cierto que la lucha contra la corrupción no solo depende de que se diseñen nuevas leyes, un cambio cultural es necesario, para desterrar el roba pero hace obra, la compra de consciencia y votos por un taper, entre otras taras sociales que hemos ido normalizado como sociedad.
La poca transparencia de los fondos en campañas ha generado que sea casi imposible para una persona que no cuenta con ingentes sumas de dinero aspirar a un cargo público. Y genera que personas sin una trayectoria política y social puedan llegar al gobierno para luego defender solo los intereses de sus financistas o los suyos propios y no los de las grandes mayorías.
Son necesarios los análisis para plantear alternativas de cambios culturales que nos permitan desterrar la corrupción también de las mente del ciudadano común, a mediano y largo plazo se necesitan plantear cambios en nuestro sistema educativo, generar escuelas de formación política de la mano con la reforma para el fortalecimiento de los partidos políticos, empoderar a la ciudadanía organizada en la vigilancia y fiscalización de la gestión pública, entre otras medidas.
El cáncer de la corrupción ha hecho metástasis en todas nuestras instituciones, a corto plazo la reforma política es impostergable e ineludible, si para ello se deben tomar acciones drásticas como el cierre del Congreso en el marco de nuestra constitución, esta es una medida que la ciudadanía debe respaldar, tal vez no lleguemos al bicentenario con un país consolidado en su camino al desarrollo pero si más consciente de la necesidad de recuperar y refundar la patria para las grandes mayorías con una democracia participativa que venga de la gente y para la gente.
* Karla Fournier Robles es antropóloga social, administradora de empresas, con maestría en Gerencia Social, activista social y político, exdirectora ejecutiva del Instituto de Desarrollo y Responsabilidad Social Atusparia-Chimbote, directora del proyecto turístico y ecológico “Rescatur”.
Foto: OjoPúblico
Escuche la versión radial: