LA COLUMNA DEL DÍA | Presión y prisión preventiva
Creado el Viernes, 26 de Abril del 2019 10:05:08 am | Modificado el 06/10/2021 01:34:01 pm

Diez días después de la muerte de Alan García, su suicidio y su burdo acto de heroísmo, entre los peruanos va quedando la resaca de una noticia que, desde una perspectiva histórica, solo será una anécdota. Alan García ha muerto y hay quienes creen que junto a él también deben ser enterrados simbólicamente los fiscales del equipo especial Lava Jato y -peor todavía- el sistema judicial con el que se va cercando a quienes incurrieron en presuntos actos de corrupción en el país, entre los que se cuentan no solo AGP sino también los exmandatarios Alejandro Toledo, Ollanta Humala y PPK. Esto sí quedará escrito en la historia oscura del Perú.
Quienes creen que el expresidente García murió por causa de una injusta persecución, y quienes se sienten culpables por eso aun sin creerlo, hoy promueven que los fiscales y jueces revisen el uso de las herramientas jurídicas de las que hoy todos opinan: la prisión preliminar y la prisión preventiva, medidas excepcionales que se dictan para evitar la fuga de los procesados y la perturbación del proceso si los involucrados están en libertad. Un llamado al que también se ha sumado el presidente de la República, Martín Vizcarra, cuya opinión tiene un peso específico. Una señal de presión para quienes se encargan de perseguir el delito en las grandes ligas.
¿Se debe entonces evaluar el uso de la prisión preventiva, a consecuencia de la muerte trágica de Alan García? ¿La violenta desaparición del líder aprista debe ser un hito para repensar el sistema de justicia que parece estar funcionando, pero que también es objeto de cuestionamientos por quienes dicen que contraviene su carácter garantista? No está demás reflexionar y repensar el sistema y sus métodos que pueden ser perfectibles, pero debemos hacernos las preguntas correctas. En este caso, no se trata de limitar o desechar el uso de la prisión preventiva, como ya quisieran algunos congresistas que hoy proponen investigar y sancionar fiscales.
La prisión preventiva es una herramienta que, usada correctamente, impide que quienes buscan burlar la acción de la justicia, lo hagan. Frena las intenciones de obstaculizar las investigaciones, pero ciertamente no debe tomarse como un adelanto de sentencia, como son vistos los fallos de prisión preventiva que van hasta los tres años en los casos más complejos. Por esta razón, quizá lo que debamos preguntarnos es ¿por qué un fiscal o fiscales no investigan con mayor celeridad y eficiencia? ¿Por qué una investigación se extiende por tanto tiempo? Ahí nos encontraremos con un problema estructural que tiene que ver con la decisión política de implementar un sistema de justicia eficiente, el cual requiere un importante presupuesto, pero sobre todo de personas dispuestas a llevar adelante este proyecto transformador.
La muerte del dos veces presidente Alan García –hoy más comprometido que nunca con las declaraciones de Jorge Barata desde Brasil, así como sus hombres de mayor confianza- no debe convertirse en un acto de presión contra jueces y fiscales. El sistema y la independencia de poderes deben estar más allá de una decisión personal, y de la reacción de la prensa; deben ser protegidos por las instituciones y por nosotros los ciudadanos. No existe razón para traerse abajo la prisión preventiva como herramienta técnico-jurídica, y menos un proceso de investigación. Después de todo, una golondrina no hace el verano, y el suicidio de una persona –aunque sea un expresidente- no debe hacer tambalear la decidida y valiente acción de fiscales que parecen estar dispuestos a desentrañar el caso Odebrecht, el caso de corrupción de funcionarios más emblemático de América Latina de los todos los tiempos.
* Nilton Gamboa Carranza es periodista, magíster en Gerencia Social y docente de Comunicación para el Desarrollo. Ha sido redactor del diario La Industria de Chimbote, editor del diario Correo de Chimbote, director del noticiero regional “Primera Edición Chimbote” de América Televisión, y actualmente es corresponsal de Canal N.
Foto: Nova Comunicaciones
Escuche la versión radial: