LA COLUMNA DEL DÍA | La cultura no es para ti
Creado el Viernes, 5 de Abril del 2019 10:52:22 am | Modificado el 06/10/2021 01:33:54 pm

Sobradas muestras de activismo ciudadano tuvimos estos días en el puerto de Chimbote. Gente de todas las edades, pero sobre todo jóvenes, artistas y apasionados de la promoción cultural se movilizaron para desarrollar la iniciativa Cien en un día. Y con ello, actividades vinculadas al arte, las letras y la música se desplegaron por calles y plazas de la ciudad. Todo un movimiento que abre valiosos espacios para la interacción y la convivencia humana, y que al integrarse con otras acciones durante el año, dan la certeza de que no solo se trata de entusiasmo, sino de un renacer ciudadano que aspira recuperar el espacio público para expresarse.
Una muestra de esta necesidad de comunicar lo que somos y hacemos fue el Festival Rock en el puerto que tuvo lugar en el Centro Cultural Centenario. Una noche en la que bandas locales tocaron sus propias composiciones, en algunos casos convertidas ya en producciones discográficas; un trabajo que evidencia que la creación musical ya no es solo un pasatiempo, sino una actividad que se busca profesionalizar como muchas otras actividades artísticas o intelectuales desarrolladas sostenidamente en Chimbote, tales como el teatro, la pintura, la literatura y otras que, por su calidad, deben ser considerados productos culturales que requieren un mercado que los valore, los consuma y haga sostenible este esfuerzo de creación.
En este sentido, volviendo al festival de rock hay que decir que tan llamativo como el talento de los músicos fue la escasa asistencia de público. Un asunto que podría parecer anecdótico, pero no lo es cuando se advierte que los espacios de difusión de expresiones culturales, de debates político sociales y similares -con frecuencia iniciativas personales o colectivas sin respaldo estatal-, no concitan la suficiente atención y convocatoria. Son pocos los asistentes que frecuentan los mismos círculos. ¿A qué obedece esto? ¿La música, la narrativa, el teatro, el debate y las expresiones culturales no son del interés de la población?, ¿no las entienden?, ¿no conectan con sus realidades, o hay otros factores para explicar esta ausencia de públicos masivos?
La cuestión, entonces, es ¿para quiénes están hechos estos productos culturales?: para una élite, o la idea es abrir su acceso a todos los pobladores sin importar su condición. Una posible respuesta puede estar en los circuitos donde se ofrecen. Los conciertos de la Orquesta Sinfónica o los de rock, las funciones de teatro, los conversatorios o debates sobre interesantes temas y las ferias de libros se desarrollan casi siempre en espacios que al poblador común, al ama de casa y a los niños y niñas de los sectores populares le son ajenos. No sintonizan con su realidad ni tienen acceso por una invisible y a veces impenetrable barrera socio-económica.
Entonces, si la función de la cultura es sensibilizar a las personas, humanizarnos para transformar a la sociedad y elevarnos espiritualmente, ¿podemos esperar este efecto si las manifestaciones culturales no llegan a los sectores populares? Y peor aún, si la cultura no se produce en estos sectores excluidos, y solo llega a ellos un tipo de “cultura enlatada” con ideas impuestas? Quizá no estamos enfocando bien a nuestros públicos: ¿Para quién hacemos cultura…?
¿Y si reformulamos nuestros espacios públicos de apropiación de lo cultural y los democratizamos un poco más, y el próximo concierto de la Orquesta sinfónica se realiza en los arenales del sur? ¿Y si las clases de música se dictan en los salones comunales de los pueblos jóvenes? ¿Y qué tal si cambiamos el nombre del festival Rock en el puerto por Rock en el cerro, y trasladamos los amplificadores al pie de la Huaca San Pedro? ¿Y si los conversatorios o el teatro los descentralizamos a las plazas de Bellamar o San Luis? Esta no pretende ser una verdad, pero quizá en algún momento, cambiando nuestro actual enfoque, la cultura cumpla sus nobles propósitos.
* Nilton Gamboa Carranza es periodista, exredactor del diario La Industria de Chimbote, exeditor del diario Correo de Chimbote, exdirector del noticiero regional “Primera Edición Chimbote” de América Televisión, actual corresponsal de Canal N, magíster en Gerencia Social de la PUCP y docente de Comunicación para el Desarrollo en la Universidad Nacional del Santa (UNS).
Foto: El País
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