LA COLUMNA DEL DÍA | Aún no hay justicia para los campesinos y los pescadores
Creado el Martes, 25 de Junio del 2019 09:52:27 am | Modificado el 06/10/2021 01:34:13 pm

Ayer 24 de junio, se conmemoró en todo el Perú el Día del Campesino, que tiene como antecedente la promulgación de la Ley de Reforma Agraria, emitida por Decreto Ley N° 17716 del 24 de junio de 1969, durante el gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado. Inicialmente se denominó "Día del Indio", que proviene de la fiesta del Inti Raymi que se realizaba durante el Imperio Incaico para celebrar el solsticio de invierno en los andes y en agradecimiento al Inti o Dios Sol por sus beneficios; en una sociedad donde la actividad principal era la agricultura; sustentada en una rica cultura de la producción.
Según los historiadores en el antiguo Perú o Incanato no había escasez de alimentos; sino que por el contrario en diferentes lugares se tenían tambos, Kolkas y graneros donde se almacenaban los principales alimentos (como papas, maíces, legumbres y charqui), para las épocas de menor producción y para abastecer al ejército del Inka. En su tiempo la producción de alimentos, era la principal política de estado.
Hoy tenemos 2 millones 261,000 productores o campesinos, que con sus familias ascienden a una población cercana a los 8 millones, de los cuales el 93 % son de agricultura familiar, que según la FAO proveen 7 Kg de cada 10 Kg de alimentos que consumimos. Es decir aquellos campesinos de costa sierra y selva que nos alimentan todos los días, y que viven en las zonas rurales en condiciones de pobreza; el estado no le da la prioridad, que la constitución consagra. El campo lleno de pequeños productores está virtualmente abandonado por el estado. El 24 de junio “Día del Campesino”, es una buena oportunidad para evaluar que estamos haciendo por los hombres y mujeres del campo, que alimentan al Perú y al mundo.
De igual manera en pocos días, en Chimbote, se celebra las festividades de San Pedrito, declarado Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura, tal como lo precisa la Resolución Viceministerial, Nº 063-2018-VMPCIC-MC. San Pedrito el Santo Pescador, es testigo de la riqueza del mar y al mismo tiempo de todo el esfuerzo que hacen los pescadores; especialmente los pescadores artesanales, que le dedican su existencia a extraer los frutos del mar para el consumo humano directo, que terminan en los principales mercados del país, especialmente en estado fresco.
Según el I Censo Nacional de la Pesca Artesanal (Cenpar), estimó en 44.000 el número de pescadores artesanales y en 12.400 el número de armadores artesanales (INEI – Produce 2013), siendo en Ancash 3,650 pescadores (8.3 %). Asimismo, la pesca artesanal representa cerca del 50 % del total del empleo generado por la pesca; sin embargo, similar a la pequeña agricultura, la pesca artesanal que contribuye a la seguridad alimentaria de la población con la mejor proteína de origen animal, no recibe el apoyo necesario para mejorar la infraestructura y equipamiento de las caletas como Culebras o Comandante Noel (con embarcaciones, muelles, plantas de procesamiento, cadena de frío), fortalecimiento de capacidades y articulación organizada al mercado.
No es justo, que tanto los hombres que labran la tierra, como los seguidores de Pedro el pescador; que nos alimentan todos los días; no vivan en condiciones dignas y que el estado en todos sus niveles, no implemente políticas públicas e inversiones que mejore sus condiciones y calidad de vida. Ya es tiempo de cambiar esta situación.
* Gabriel Mejía Duclós es ingeniero agrícola con especialización en ingeniería de recursos agua y tierra, 25 años de experiencia en gerencia y dirección de instituciones públicas y privadas vinculadas al desarrollo social, económico y gestión ambiental, ex candidato a la Gobernación Regional de Áncash.
Foto: Andina y Arcoiris.co / Composición: RSD
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