Papa Francisco: “El perdón es la caricia de Dios para todos nosotros”
Creado el Jueves, 12 de Octubre del 2023 08:26:30 am | Modificado el 12/10/2023 09:07:41 am

En el camino de catequesis sobre el celo apostólico, el papa Francisco se inspiró este miércoles en Josefina Bakhita, una santa sudanesa secuestrada de su familia a los siete años y esclavizada. Los sufrimientos físicos y morales de los que fue víctima de pequeña la dejaron sin identidad. “Sufrió malicias y violencias: en el cuerpo llevaba más de cien cicatrices. Pero ella misma testimonió: ‘Como esclava no me desesperé nunca, porque sentía una fuerza misteriosa que me sostenía’”.
A menudo una persona herida “a su vez hiere”, constató el Santo Padre, y el oprimido “se convierte fácilmente en opresor”. Sin embargo “la vocación de los oprimidos" como santa Bakhita, "es la de liberarse a sí mismo y de los opresores, convirtiéndose en restauradores de humanidad”.
Fue a partir de que le fue regalado un crucifijo que Bakhita - que significa “afortunada” -, experimentó una liberación interior: sintiéndose comprendida y amada, fue capaz de comprender y amar a los demás: “el Señor me ha querido […], ¡es necesario compadecer!”, solía decir.
Compadecer – explicó el papa - significa padecer con las víctimas de tanta inhumanidad presente en el mundo, y también compadecer a quien comete errores e injusticias, no justificando, sino “humanizando”.
La Santa proveniente de Sudán, hoy “desgarrado por un terrible conflicto armado del que se habla poco”, y por el que el papa pidió rezar, “indica el camino para ser finalmente libres de nuestras esclavitudes y miedos, a desenmascarar hipocresías y egoísmos, a superar resentimientos y conflictos". El perdón "es" el camino, que “nada quita”, sino que “añade dignidad”.
Santa Bakhita, transformada por la palabra de Cristo que meditaba cotidianamente, decía: “Si Judas hubiera pedido perdón a Jesús también él habría encontrado misericordia”. Por eso el Papa afirmó que se puede decir que la vida de Bakhita “se ha convertido en una parábola existencial del perdón”. Ella, que fue capaz de perdonar, enseña que el perdón hace libres: primero, aquel recibido a través del amor misericordioso de Dios, que es una “caricia de Dios para todos nosotros”, y luego, el perdón dado, que hace felices y capaces de amar.
La santa proveniente de Sudán, hoy “desgarrado por un terrible conflicto armado del que se habla poco”, y por el que el Papa pidió rezar, “indica el camino para ser finalmente libres de nuestras esclavitudes y miedos, a desenmascarar hipocresías y egoísmos, a superar resentimientos y conflictos". El perdón "es" el camino, que “nada quita”, sino que “añade dignidad”.
El perdón – concluyó Francisco – es fuente de un celo que se hace misericordia y llama a una santidad humilde y alegre, como la de santa Bakhita. (RSD Noticias).
Fuente: Vatican News