Expresidente de José Gálvez habría ayudado a una mafia a ‘lavar’ casi 6 millones de dólares en Chimbote
Creado el Miércoles, 25 de Abril del 2018 09:42:19 pm


Ojo‑Publico.com, el portal peruano de periodismo de investigación que recurre al periodismo de datos para analizar grandes cantidades de información, acaba de revelar que algunas entidades bancarias como el Banco de Crédito (BCP), el BBVA Continental y otras recibieron más de 2.200 millones de dólares de clientes sospechosos por sus presuntos nexos con el crimen organizado y la evasión fiscal.
La investigación periodística –denominada #Dineroleaks– es amplia y se sustenta en documentos de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) que ponen en evidencia la responsabilidad de las instituciones financieras en el lavado de dinero procedente de presuntas organizaciones criminales, y expone varios casos de incumplimiento de las normas para luchar contra dicho flagelo, así como la inacción de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS). Uno de los casos expuestos tiene como protagonista nada menos que a un conocido personaje de Chimbote: Jimy Henry Orellana Domínguez, expresidente del José Gálvez FBC, el club de fútbol más emblemático de este puerto pesquero de la región Áncash.
ORELLANA, PRESUNTO “ASESOR FINANCIERO” DE UNA MAFIA
Es importante señalar que la UIF, entidad adscrita a la SBS, cumple una labor clave en la lucha contra el lavado de activos, modalidad propia del narcotráfico, la corrupción, la tala ilegal y el contrabando. Su función se lleva a cabo a partir de reportes de operaciones sospechosas que llegan desde los bancos, notarías e inmobiliarias. Tras analizar la información recibida, remite un informe al Ministerio Público.
Precisamente, un informe de la UIF identificó a un empleado del BCP (sucursal Chimbote) como “una especie de asesor financiero” de una mafia que inyectó 5,8 millones de dólares al sistema a través de transferencias irregulares procedentes de Colombia. Ojo‑Publico.com señala que, para ese cometido, el “asesor financiero” en cuestión tuvo como cómplices a decenas de testaferros sin ningún historial financiero o crediticio. ¿De quién se trata? Nada menos que de Jimy Henry Orellana Domínguez, empleado del BCP entre 1999 y el 2009.
El documento que la UIF envió al Ministerio Público no deja dudas del rol que desempeñó el extitular galvista en el presunto ‘blaqueo’ de dinero proveniente de una mafia. “La presunta organización (…) estaría utilizando a Jimy Orellana Domínguez, funcionario del BCP y beneficiario de aproximadamente US$425.825 de giros de Colombia, como una especie de asesor financiero, pues (…) ha ‘solicitado la atención’ de algunos miembros de la presunta organización a la agencia Serviban de Chimbote”, dice un párrafo del informe. (Nota de redacción: Serviban es la anterior razón social de la agencia Western Union).
Y luego, en el párrafo siguiente, el informe de la UIF agrega: “Considerando la vinculación de Jimy Orellana Domínguez con la presunta organización, y que como funcionario bancario conoce los controles que tiene el sistema financiero para la prevención de lavado de activos, se podría presumir que este habría asesorado a la misma para ingresar al sistema financiero nacional aproximadamente US$5,812,948, situación que resulta agravante considerando su condición de agente financiero”.
La investigación periodística identificó este y otros tres casos similares en los que empleados del BCP y también del BBVA fueron sindicados como presuntos integrantes de organizaciones criminales. El informe completo de Ojo‑Publico.com lo puede leer haciendo click en el siguiente link: http://cort.as/-4OpE
(RSD Noticias).