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Esta es la historia de una “clausura definitiva” que hizo la MPS, pero que duró apenas dos meses

“La Sabrosura de Mechita” fue clausurado definitivamente en agosto del año pasado, pero el gerente Jorge Martell reabrió el local, le amplió el giro comercial y poco después lo volvió a clausurar porque habría sido escenario de un crimen

En la Gerencia de Desarrollo Económico de la Municipalidad Provincial del Santa no es extraño que se tramiten licencias de funcionamiento y se aprueben, tampoco es extraño que se revoquen estos documentos a los propietarios que incumplen las normas, ni resulta extraño que la anulación de algunas licencias sean reconsideradas; pero lo extraño sí es que un administrado infractor resulte favorecido con la clausura de su negocio, porque poco tiempo después logra reabrirlo y con ampliación del giro.

El local no necesita mayor presentación, se trata de “La Sabrosura de Mechita”. Actualmente está clausurado de manera transitoria mientras se investiga si un hombre fue asesinado dentro del local o fuera. Este crimen ocurrió la madrugada del 19 de febrero pasado. Un hombre de 39 años llegó cadáver al hospital La Caleta de Chimbote. Según los deudos, fue golpeado salvajemente dentro del mencionado local.

LA CLAUSURA DEFINITIVA

Según la Resolución Gerencial N° 543-2017-GDEL-MPS, del 3 de agosto del año pasado, el local “La Sabrosura de Mechita”, fue sancionado revocándole su licencia de funcionamiento otorgada a favor de Héctor Rubiños Solano. Este ciudadano tenía permiso para que su local de la avenida Perú mz R lt 9 del pueblo joven La Victoria funcione como restaurante campestre.

De acuerdo a la resolución que dispuso revocar su licencia y, además, clausurar definitivamente el establecimiento comercial, los argumentos por los cuales se toma esta medida son los siguientes:

-El 4 de marzo del 2017, un ciudadano fue víctima de robo agravado y agresión física en las inmediaciones de “La Sabrosura de Mechita”, hecho que fue acreditado con fotografías. Incluso un oficio de la Comisaría de Alto Perú dispone que se practique el examen de reconocimiento médico legal al denunciante.

-El 7 de abril del 2017, el teniente gobernador de “La Victoria” solicitó la clausura definitiva del local por los ruidos molestos, balaceras y asaltos a vecinos de la zona.

-El 6 de mayo del 2017, inspectores municipales descubren que el mencionado local desarrollaba actividades diferentes a las que tenía autorización: debía funcionar como un restaurante campestre pero operaba como bar o local nocturno. Héctor Rubiños recibió su primera notificación preventiva.

-El 28 de mayo del 2017, a la 1 de la madrugada, se intervino nuevamente el local encontrándose a personas libando licor, bailando y amenizado por un equipo de sonido digital, por lo que el propietario fue notificado preventivamente por segunda vez y se le exhorta a tramitar su ampliación de giro.

-El 10 de junio del 2017, a las 2:50 de la madrugada, se intervino nuevamente el local constatándose que funcionada como un bar sin autorización. Según el acta de comprobación N° 07-2017-INSO-MCH-SGLCYM-GDEL-MPS se encontraron a 40 personas entre varones y mujeres, libando licor y cerveza, 20 mesas con sillas plásticas, un equipo de sonido, cuatro parlantes, un mostrador para venta de bebidas 12 congeladoras y una refrigeradora. Según el documento, nuevamente se le notifica al dueño del local para que solicite su ampliación de giro. Esta notificación se convierte en la tercera.

-El 17 de junio del 2017, nuevamente “La Sabrosura de Mechita” fue descubierto funcionando como bar, pese a las tres notificaciones preventivas recibidas anteriormente para que deje de hacerlo porque no tenía licencia municipal para ese rubro.

Por estos y otros argumentos, el 3 de agosto del año pasado, la entonces gerente de Desarrollo Económico Elizabeth Coronel Castañeda, dispuso anular la licencia de funcionamiento de “La Sabrosura de Mechita”, y amparándose en la ordenanza municipal N° 033-2007, inhabilitó por 5 años a este local para una posible reapertura con el mismo giro o similar al que fue autorizado anteriormente.

REABRE Y CON GIRO AMPLIADO

El 22 de agosto del año pasado, Elizabeth Coronel fue retirada del cargo de gerente de Desarrollo Económico y asume el economista Jorge Martell Luna. El 6 de octubre del 2017, Martell emitió la Resolución Gerencial N° 794-2017-GDEL-MPS, que declara fundado en parte el recurso de reconsideración interpuesto por Héctor Rubiños Solano en contra de la resolución que dispuso revocar su licencia y clausurar definitivamente su local.

Asimismo, la resolución de Jorge Martell deja sin efecto legal alguno la resolución de Elizabeth Coronel, disponiendo una clausura por 30 días del local “La Sabrosura de Mechita” y ya no una clausura definitiva. ¿Es que acaso merecía una sanción el dueño de este local que funcionaba ilegalmente como bar? Todo hace indicar que sí.

El funcionario también dispone restablecer la vigencia de la licencia municipal de funcionamiento del local y dejar sin efecto la inhabilitación por cinco años.

Todas estas medidas quedan establecidas un viernes 6 de octubre del año pasado, y cinco días después, el miércoles 11 de octubre, Héctor Rubiños Solano, propietario de “La Sabrosura de Mechita”, obtiene una nueva licencia municipal de funcionamiento, pero ya no como una restaurante campestre, sino que logra ampliar su giro con dos códigos: el 5611 como un restaurante y el 9325 como un salón de eventos con suministros de comidas y bebidas.

Con estos códigos, ahora puede vender cerveza, organizar fiestas con equipos rítmicos y atender durante la madrugada, eventos que los hacía sabiendo que no podía hacerlo porque no tenía la autorización municipal. ¿Entonces el gerente de Desarrollo Económico terminó favoreciendo a un administrado infractor?

MARTELL: INFRACCIÓN MAL DADA

RSD buscó al gerente Jorge Martell para que explique los argumentos que tuvo para disponer la reapertura del bar “La Sabrosura de Mechita”. El funcionario indicó que hubo un error en la sanción impuesta por Elizabeth Coronel porque el administrado, en este caso Héctor Rubiños, cometió dos veces la misma infracción, y según Jorge Martell, le corresponde una clausura temporal y no definitiva.

No obstante, según la Resolución Gerencial N° 543-2017-GDEL-MPS que dispone la clausura definitiva y revocar la licencia de funcionamiento de “La Sabrosura de Mechita”, este local fue intervenido cuatro veces y no dos como afirma el gerente de Desarrollo Económico, Jorge Martell.

Otro argumento que el funcionario dio para levantar la clausura definitiva fue que “hay un tiempo que se debe esperar para imponer sanciones”. “No se puede poner una infracción en fechas seguidas, se tiene que esperar al menos 30 días”, afirmó Martell, aunque no mostró la norma que dispone esperar un mes para volver a inspeccionar un local.

Respecto a la ampliación del giro de “La Sabrosura de Mechita”, el gerente indicó que debido a que el propietario del local fue sancionado con una clausura temporal y ya no la definitiva, pudo solicitar su ampliación de giro y como gerente respondió su solicitud porque Héctor Rubiños se dio cuenta de que “estaba trabajando con un giro no adecuado”, aunque en realidad “estaba violando la norma”. (RM – RSD Noticias).